Son historia los años en los que los intereses de ambos países eran antagónicos, tanto por razones políticas como por condicionantes económicos, en los que el control de sus respectivos imperios jugaba un papel importante y obligaba a ambos países a mantenerse decididamente en la defensa de posiciones enfrentadas en aquel momento.
La situación cambió radicalmente en el siglo pasado, dejando atrás, a mi juicio, el concepto que englobaba, con distinta intensidad, el término Iberismo. Esta idea, proyecto o ilusión, diferente de unos a otros, ha pasado ya a la historia, habiendo sido sustituida por la de cooperación, en el marco actual de la Unión Europea (UE), manteniendo firmemente el respeto a la integridad e independencia de las dos naciones. El objetivo ya no es Iberia, sino reforzar la defensa de aquellos intereses que Portugal y España comparten, ya sea derivados de su vecindad geográfica o de unos niveles de desarrollo similares que comparten en el seno de la UE.
Desde que los dos países se adhirieron a la UE en 1986, la cooperación entre ambos en el ámbito internacional se ha multiplicado notablemente, cosechando grandes éxitos en beneficio de ambas naciones. La idea es trasladar este ejemplo gubernamental a la sociedad civil. Hoy, dentro de las muy buenas relaciones entre Portugal y España, el interés por el desarrollo de los territorios fronterizos ocupa un lugar destacado, como nuestros Gobiernos han manifestado en varias ocasiones a lo largo de los últimos años.
Sin embargo, la zona fronteriza, conocida como la Raya, no se ha beneficiado suficientemente de esta situación. Esto ha hecho que ambos países, directamente o buscando ayuda de la propia UE, hayan creado diversas estructuras de apoyo en este sentido, como los Grupos de Cooperación Territorial Europea (AECT), EURES Transfronterizos, diversas asociaciones y, el año pasado, la Red Hispano-Lusa de Cooperación Transfronteriza (REDCOT).
Ante esta perspectiva actual, la Cámara de Comercio e Industria Luso-Española (CCILE), en colaboración con las Cámaras de Comercio e Industria próximas a la frontera, así como con las Asociaciones Empresariales, siguiendo las directrices expresadas por los gobiernos de ambos países, ha puesto en marcha el proyecto PROCOL [ver foto en la página siguiente de una reunión que tuvo lugar el pasado 23 de enero en Lisboa]. El objetivo de este proyecto es favorecer la colaboración entre empresas de ambos lados de la Ría para impulsar la acción comercial y la cooperación.
Los planes de apoyo lanzados por las Administraciones son ámbitos en los que se han creado condiciones favorables para el desarrollo fronterizo, apoyando a distintas entidades en este sentido y, por supuesto, tienen una perspectiva descendente. El proyecto PROCOL, en cambio, es un proyecto puesto en marcha de abajo arriba, orientado a incentivar al sector empresarial para que aproveche las condiciones creadas. Partiendo de estas premisas, el proyecto PROCOL, actualmente en marcha, se centra en las siguientes líneas de actuación:
1ª Promover el acercamiento de los agentes económicos a la frontera hispano-portuguesa. El objetivo de esta acción es desarrollar relaciones personales y profesionales entre el personal de estas organizaciones para conocer mejor las necesidades y carencias de cada región, y ayudar así a las empresas a encontrar la mejor manera de satisfacerlas.
2ª Lanzar nuevas iniciativas a desarrollar que puedan ser de interés para las empresas y ayudarlas en el proyecto.
3ª Ser cauce de comunicación de las necesidades y anhelos comunes de estos territorios para hacerlos llegar de forma conjunta a las administraciones correspondientes.
4ª Convertirse en un elemento con mayor capacidad de seguimiento del cumplimiento de los plazos establecidos para los proyectos en curso y por realizar, cuyo interés sea de gran relevancia para uno o varios territorios.
Para concluir, sólo me gustaría decir que el éxito de PROCOL sólo será el resultado de su capacidad para impulsar la relación entre las empresas en el desarrollo de la Raya, considerándola como un territorio único, por lo que cualquier avance que se produzca, independientemente del sector en el que tenga lugar, será considerado un triunfo de todos y cada uno de los participantes.
Artículo de opinión de Francisco Dezcallar, presidente de la Asamblea General de CCILE.
Artículo publicado en "Actualidad€-Economia Ibérica", marzo 2024